20_Voluntad propia voluntad ancestral.

28 Octubre 2013



La Voluntad: El motor de la vida.

En  capítulos anteriores hablábamos de la voluntad, el diseño y el personaje. Hay una relación directa entre los tres elementos.

El personaje se crea como consecuencia de una voluntad ajena al "yo esencial" de cada individuo en este espacio-tiempo-vida. La infancia, un periodo de dependencia asume y acepta la voluntad ajena (de ella depende la supervivencia del niño). La infancia es un periodo de aprendizaje, a menudo este periodo no caduca en el ser humano, se sometido a varios chantajes emocionales, por lo cual la persona alarga una infancia (un estado de dependencia) que ya no corresponde con su consciencia adquirida en la edad de adulto. Este desfase de prolongación en la infancia genera todo tipo de alteraciones emocionales, de conducta y de vivencias desequilibradas.

De generación en generación a lo largo de la historia de la humanidad se han aceptado diseños de vida estandarizados a un poder piramidal. Una voluntad ajena a la propia voluntad de ser. 
La violencia ejercida para domesticar la voluntad propia (anularla) y aceptar la ajena, ha sido un hecho durante milenios. El miedo heredado de generación en generación y traspasado a través de la conciencia, sigue vigente en nuestros días, (en menor grado). El diseño de vida estandarizado en el poder piramidal, se ha sustentado en el miedo. El Estado se hacía cargo de la voluntad del individuo en cuanto a su riqueza, (realización personal, interna y externa) y el clero se hacia cargo de la voluntad del alma. El miedo a un ser superior. La desobediencia a estos poderes se pagaba con la vida. En nuestra sociedad moderna se ha heredado parte de este miedo ancestral a la desobediencia. Estos poderes siempre han aplicado y siguen aplicando el miedo proyectado en un enemigo. El estado a los enemigos de otros estados, el claro al único enemigo contra el alma y el bien supremo (el diablo). Dividir al ser humano entre amigos y enemigos, ha sido la gran baza del poder para anular las voluntades propias, y delegar la voluntad del individuo al enemigo (sus enemigos), los enemigos del estado y del clero. Esta voluntad ancestral de dividir al ser humano, sigue vigente en nuestros días. No es su grado, pero si en su forma. El ser humano lleva miles de años luchando contra enemigos externos y enemigos internos. La paz, la vida pacifica es un concepto moderno. La consciencia  evolucionada del ser humano en nuestros días (Era de Acuario), legados de algunos sabios de la antigüedad, y pioneros del siglo XX, han dado a esta nueva faceta de la vida un sentido real: La paz como un estado del ser humano normalizado y equilibrado. 
A pesar de ello, las pinceladas en la conciencia de nuestros ancestros, la herencia de padres, abuelos, sigue vigente en el ser humano moderno y sigue luchando contra enemigos.

El poder piramidal no obedece a un Estado u Estados en concreto, ni a un Clero en concreto, Obedece a todos los Estados y todos los Cleros o Filosofías  de vida, en la cual el alma y espiritu humano está implicado. Sus dirigentes siempre han aplicado el miedo y la anulación de la voluntad de los individuos para entrar en un diseño que sólo ha favorecido y sigue favoreciendo al poder piramidal.
Nuestro mundo se sostiene y se ha sostenido (en más grado en la antigüedad), en esta forma inculta e ignorante ante la vida. El valor de la vida por el poder piramidal, ha sido nulo para la sociedad (sus individuos).

Nuestros antepasados, sin ir más lejos, padres y abuelos, han sido arrebatados de su voluntad. El ser, decidir, elegir por uno mismo ponía en peligro la vida propia y la vida del resto del clan familiar. La herencia en la obediencia al poder (el miedo al poder) ha dejado nulos a nuestros mayores para educar a su prole desde la libertad del ser.  Es a partir de mediados del sigo XX cuando la consciencia del ser humano (entrada en la Era de Acuario), da un salto cuántico y empieza a manifestarse en las sociedades modernas. 
A pesar de ello, las sociedades modernas, (los individuos), llevan consigo pinceladas de la conciencia ancestral, que ralentizan el progreso de la autorealización como ser único e irrepetible en este espacio-tiempo-vida.   

La voluntad es el motor de la vida. La voluntad se proyecta en el deseo del SER. No contempla imposibles, no está limitada. No obedece a poderes externos, se manifiesta desde la libertad para la autorrealización. 

La voluntad es la Guía y la Brújula en la que se sustenta la plenitud del ser humano. Por ello el poder piramidal ha anulado la voluntad esencial de los seres. Sin esta anulación no existiría el poder piramidal.
Los castigos ejemplares, el miedo, las muertes por desobediencia son la triste realidad de la especie humana sin consciencia de vida. Una especie que ha dominado y sigue dominando (en menor grado), el mundo y con ello, las vidas de sus habitantes. Como todo en el universo, en nuestra tierra y en cada una de las personas, la evolución es un hecho que ningún poder externo puede detener (si ralentizar), pero no impedir.

En la actualidad (las sociedades modernas) la consciencia humana no se halla en el cajón del pasado, sino en el cajón del presente.






Es un salto cuántico que empezó a darse en masa a partir de mediados del siglo XX. 


Este salto cuántico no es aceptado por la conciencia. La conciencia sigue proyectando en el individuo los miedos, el enemigo, la voluntad ajena como propia (supeditación al poder externo), la infravaloración , la negación del "yo esencial". La obediencia al poder ajeno (el miedo), sigue supeditando al individuo en formas de vida desequilibras. En la no realización plena de su propia vida. Todavía quedan pinceladas del bien, del mal, del premio y del castigo.

Cada lector debe meditar, reflexionar en ¿donde está ubicada su voluntad?. En su vida, en el yo presente, en este espacio-tiempo-vida. O, en alguna voluntad ajena. En algún pasado que ya no existe como: la infancia, relaciones terminadas, trabajos inexistentes, hijos (puede ser el deseo de tenerlos y no tenerlos) o bien, el tenerlos y delegar su voluntad a ellos, impidiendo que ellos desarrollen su propia voluntad de seres esenciales y a la vez, el propio individuo anula su voluntad en el espacio-tiempo-presente,  con toda su capacidad y potencial interior, en futuros que solucionan pasados caducos, proyecciones mitificadas fuera del aquí y el ahora.

Cada lector que medite y reflexione si posee su propia voluntad ejerciéndola en el aquí y el ahora con sus potenciales reales, esenciales. O bien, se da cuenta de que su voluntad está secuestrada en el cajón del pasado. Secuestrada y luchando contra enemigos interiores o exteriores. 

El no tener la voluntad propia como guía y brújula del ser esencial, de la vida aquí y ahora, en el desarrollo del individuo con todo su potencial, hace que la conciencia ancestral siga esperando el premio por la supeditación, el reconocimiento ajeno a los esfuerzos y sacrificios por el bien, ejercido desde el personaje (de diseño estándar) un futuro idealizado que nunca se cumple, recordar que la conciencia busca la supervivencia, atando el futuro a un pasado no resulto. 

El pasado no se ha vivido para solucionarlo desde un presente o un futuro, el pasado se ha dado como tiempo de formación y aprendizaje. Este aprendizaje debe llevar al individuo a tomar consciencia de su yo esencial, de sus potenciales interiores y desarrollarlos, a la negación del enemigo, y a tener  la voluntad propia en sus manos, el pasado es un periodo en que se aprende, y el adulto en presente, debe discernir y decidir, que formas de vida quiere. 
El pasado ha dado a conocer formas de vida desde el personaje estándar, la voluntad secuestrada. El presente es para desarrollar la voluntad propia, el potencial propio, y la fluidez del ser esencial, en este espacio-tiempo vida. 
A menudo el pasado sigue siendo un enemigo no resuelto en el presente.

*Se recomienda leer en el enlace del blog de crecimiento personal "Tú, eres importante", el apartado de: El Tabú de la Muerte. 










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